TOMAR DECISIONES DE MANERA EFECTIVA.

¿Cuál es la decisión que te ha traído las peores consecuencias? ¿Cuál es la que te mueve a decir ojalá pudiera deshacerla?

En México no nos enseñan a tomar decisiones de forma efectiva. Éstas son las que te acercan a conseguir tu objetivo.

Siendo un tema tan importante para una vida feliz, sorprende que se deje su enseñanza al azar. ¿Cómo pueden unos padres enseñar a sus hijos a tomar decisiones si ellos mismos no saben? ¿Cómo podrían hacerlo si es más seguro para sus hijos obedecer que pensar, tomar decisiones y equivocarse con frecuencia?

Piensa en un adolescente al que le ordenan en la escuela que se corte el cabello. Él se niega y recibe un castigo. Negarse es una decisión, pero ¿es una inteligente o inadecuada? ¿Es razonada o emocional? En términos del objetivo “salir bien en la escuela”, ¿es una tirada a ganar o a perder?

El riesgo de no entrenarse en tomar decisiones es seguir expuestos a un riesgo latente (tomar una decisión peor). No podremos tomar mejores decisiones sin aumentar nuestra capacidad de procesamiento de la información.

 

Elementos de la inteligencia.

Los elementos de una toma de decisión son:

1. La información (i).

Todo aquello que reciben los sentidos, incluso lo que recibe tu mente producido por ella misma.

2. El procesamiento (p).

Lo que tu mente hace con la información. Ya sea que genere una emoción, una creencia o una idea.

3. Toma de decisión (d).

Lo que dices o haces después de procesar la información.

Un ejemplo frecuente en estos días: Le mandas un mensaje de whatsapp a tu novia diciéndole que no vas a llegar a la cita que tienen. Ella lo lee y le da entonación a tu texto en su mente; te responde que ya sabe que no te importa, que siempre haces lo mismo y que te olvides de ella.

Analicemos la situación:

La (i) fue recibida correctamente (los ojos vieron las letras y transmitieron la información al cerebro). En (p) hubo una falla (los textos son neutros y leerlos con una entonación puede resultar en un malentendido, pues lo correcto es preguntar cuál era la intención real). El resultado (d) fue incorrecto (pues la decisión de terminar la relación sin mayor averiguación fue apresurada).

 

La inteligencia como toma de decisiones.

La inteligencia es igual a (i)+(p)+(d).

Información más procesamiento más toma de decisiones es igual a inteligencia.

Mientras mejores decisiones tomas y más rápido, más inteligente eres.

Vivir es tomar decisiones y tu vida será mejor mientras más efectivo seas.

La inteligencia es un proceso entrenable.

Puedes entrenar tus sentidos para que te proporcionen más y mejor información. Puedes entrenar tu mente para que procese mejor la información que recibe, y también para que no produzca su propia información y ella misma la valide. Puedes entrenar tu toma de decisiones.

¿Cómo entrenas a tus sentidos a ver más o a ver de verdad?

¿Cómo entrenas a tu mente para que procese mejor lo que tus sentidos le entreguen?

 

Metodología Lúdico Entrenamiento Intelectual (LEI).

LEI es una metodología vivencial que te lleva paso a paso a mejorar los elementos de tu inteligencia.

Un entrenamiento basado en ella mejora tu capacidad de recolectar información, procesarla y producir una serie de ideas entre las cuales elegir.

Este entrenamiento es una combinación de coaching con la práctica de los elementos de la toma de decisiones. El coaching sirve para que veas lo que no puedes ver por falta de capacidad, y puedas llegar a procesarlo. La repetición sirve para que se generen hábitos correctos y el proceso sea cada vez más eficiente.

Las herramientas de la metodología LEI son los juegos de inteligencia. Desde el juego más básico, cada tirada es una toma de decisión y cada partida implica aproximadamente 250 tiradas.

En cada tirada debes recopilar información del tablero, procesarla y tomar una decisión. Debes equilibrar la razón y la emoción. Mientras más refines el proceso, más victorias obtendrás.

Tu vida es una toma constante de decisiones. ¿Cómo saber cuál es tu capacidad para hacerlo de manera efectiva? Evaluando tus resultados. Si miras al pasado y los resultados de tus decisiones son excelentes, entonces fueron decisiones adecuadas. Sin embargo, si después de analizar resulta que podrías haber elegido opciones aún mejores, pues entonces tus decisiones no fueron tan buenas.

Pero ¿cómo saber cuáles serán los resultados de una decisión que tomes en este momento? Recabando la mayor cantidad de información posible y procesándola de manera fina y desde varios puntos de vista.

¿Cómo ver y analizar lo que aún no se puede ver porque no ha sucedido? Es necesario desarrollar la habilidad de ver en el futuro, y analizar los factores que pueden involucrarse para producir un resultado.

Imagina que quieres lograr bajar 10 kilos en 8 meses.

¿Cuál es la información que necesitas recabar? Necesitas tu peso actual, la dieta que vas a usar y el ejercicio que vas a realizar. Y necesitas estar atento en diferentes momentos a los cambios que vayan sucediendo para adoptar las estrategias.

El procesamiento de toda esa información abarcará control de emociones, resiliencia, manejo del sacrificio.

Conforme el tiempo pase tomarás diferentes decisiones, enfocadas todas a bajar de peso, y se convertirán en acciones.

Pero, ¿cuántas personas logran algo como eso? Pocas. Porque no hay un proceso entrenado.

 

En conclusión.

Cuando jugamos entrenamos.

Cuando entrenamos mejoramos la calidad de nuestras decisiones.

Cuando mejoramos la calidad de nuestras decisiones mejoramos nuestra vida.

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